Historia del Prado

El Tenis llego a Uruguay en el siglo XIX, con los ingleses.
El primer club que se fundó en la ciudad fue el Montevideo Cricket Club el 18 de julio de 1861, en La Blanqueada, donde esta hoy el Hospital Militar. Y fueron los socios de esta institución los primeros en practicar tenis hacia 1880.

Diez años después comenzaron las competencias internacionales con clubes argentinos y el deporte de la raqueta creció hasta llegar a un techo que no iba mucho mas allá de la comunidad británica.

En 1915, un grupo de amigos entusiastas del "lawn tennis", muchos de ellos socios del Club Uruguay, con sede en la calle Sarandí, deciden fundar el Círculo de Tenis entidad decana de este deporte en el país.

El 26 de mayo de 1915 nació la institución que organizó y desarrolló de forma pionera el tenis en el Uruguay y que se constituyo con el paso de los años en una referencia ineludible en el Prado.

La primera sede del CTM estuvo ubicada en Pocitos, donde se construyeron cinco canchas, mientras que en el Prado había una cancha subsidiaria. Los socios estaban cuantificados de forma rigurosa: 115 señoras desde los 15 años y 115 caballeros a partir de los 18, con un estricto control del ingreso. Regía el sistema de bolillas blancas y negras para la admisión. Se colocaba en una cartelera el nombre del solicitante y debajo una hilera de bolillas blancas y negras. Si aparecían colocadas dos bolillas negras, lo que los socios podían hacer de forma anónima, bastaba para que el aspirante no fuera aceptado, sin que la comisión directiva tuviera que dar explicaciones.
En 1927 se decidió convertir la filial del Prado, ubicada sobre la calle Lucas Obes, en la nueva sede del club. La actividad fue incesante en el nuevo emplazamiento del Prado, destacándose la disputa internacional de la Copa del Círculo de Tennis, trofeo confeccionado en plata.
Martha O´Brien de Arocena recuerda que en los años veinte "la vida social en el Prado se centraba en un clubsito de tenis, íbamos todas las tardes, nos quedábamos hasta tarde jugando a la canasta o al bridge y nos servían un dulce de leche famoso."
En el plano deportivo el Círculo obtuvo una supremacía absoluta: todos los campeonatos nacionales singles disputados entre 1914 y 1930, salvo uno, fueron ganados por tenistas del club. Fue el Círculo de Tenis el primero en traer al país a los grandes tenistas del mundo. En 1927 llegaron a Montevideo los astros franceses Jean Borotra, Jacques Brougnon, y Cristian Boussus, los mejores del mundo en aquel entonces.